¿TIENES CHECADITA A TU COMPETENCIA O TE TIENEN CHECADITO A TI?

Una de las muchas cosas seguras que vas a tener cuando pones o vas a poner un negocio, es la competencia. A veces interna, o externa. Cerca o lejos de ti. Pero a final de cuentas, competencia. Y ya está en ti, si quieres echarte un clavado a lo que venden para tomarlo en cuenta para tu empresa, o dejas que sea al revés. Toma esto en cuenta...

Para empezar, valoremos la palabra Benchmarking. Este compara lo ajeno, ya sea productos, servicios, hasta procesos de trabajo. Obviamente se toma de inspiración de aquellas empresas que tengan buenos resultados, con el fin de aplicarlo en lo propio. Esta práctica, a pesar de tener muchísimo tiempo aplicándose, también se actualiza y se hace diverso en diferentes medios.

Va desde lo más básico como hacer una llamada, mencionando que eres un tal Víctor Centeno, tiene una importante inmobiliaria y desea lo mejor en Marketing y Publicidad, ir a su lugar físico para ver qué tal está la atención, o ya están otros más loquitos y pudientes que contratan los servicios. El chiste aquí es sacar información y analizar pa’ qué te va a servir. Total, ahora que ya te entró la paranoia, medita si tú tienes bien checadita a la competencia, o traaas, a lo mejor es al revés. Y ahí está el detalle.

Realmente es difícil, pues tú pensarías que una persona que se muestra muy interesada en lo que vendes, ya sea productos o servicios, es un cliente potencial. Pero también puede ser tu competencia directa, tomando nota de lo que ha funcionado. Realmente, si la persona no se da cuenta en lo absoluto de que eres un personaje inventado y creado para solicitar y filtrar información, estás del otro lado. ¡Funcionó la estrategia! Y ya, si ves alguna de estas acciones, toma cartas en el asunto, o dales lo que quieren, pero ya de paso que te generen algo. ¿Cómo? Vamos detectándolos primero...


EL ALIADO O AMIGO


Sí, hasta una persona cercana como un amigo puede ser el infiltrado si le llegan al precio (o si se dedica a algo parecido a ti). Este individuo puede pasar tan desapercibido, pues con tan solo preguntarte precios, paquetes o promociones, puede obtener la respuesta sin que te des cuenta. Y cómo no, si hay confianza de por medio. Primero analiza... ¿Realmente tu amigo necesita saber sobre tu negocio? Ojo, no sobre lo que vendes, porque eso lo puedes contar sin problemas. Pero qué tan sospechosa puede ser su pregunta. ¿Acaso necesita tus productos o servicios? Chécale...


Acá una buena solución es número uno y la que podrías aplicar en todas: que te consuma. Véndele todo, ya si lo usa pa' copiarte o demás, tú ya vendiste (y la experiencia brindada por ti nadie más la puede tener). O ya si no quieres compartir, ve un paso adelante. Analiza su empresa y ve qué deficiencias tiene. Todo error que encuentres o que le falte, añádelo a lo que vendas. Independientemente de si lo tienes o no, a esa persona le falta. No hay más que hacer.


ENAMORAMIENTO FUGAZ


Ya no solo hay amigos, también personas que están dispuestas a ''enamorarse de ti''. Aunque en este caso, es de lo que vendes. Te endulzan el oído, van frecuentemente hacia a ti y bang. Tú estás en la baba y ni en cuenta de todo el procedimiento. ¡Mucho ojo! Si el individuo enamorado solo va exclusivamente a hablar de ''negocios'' contigo, a pedirte cosas o a presumirte el ambiente laboral donde trabaja, caíste en la trampa.


¿Qué puedes hacer, sin perder al ''amor de tu vida''? Lo mismo, checa deficiencias. Si tanto presume donde labora, que se vaya a trabajar. Si necesita pedirte prestado algo, pues para eso está la empresa donde trabaja. O no prestes, renta. El chiste es sacar provecho. Incluso le puedes decir que le das un descuento especial y le das más caro. Jugar con sentimientos sale caro, tú chécale. Y separa los negocios del amor, que es una suma que siempre tiende a salir incorrecta.

EL ''YO SOY MEJOR QUE TÚ'' Y LA EMPRESA NI ES MÍA


Este está cool, porque si alguien va a checar a la competencia, regularmente suele ser el personal de la empresa, no el dueño. Entonces se la pasan sugiriéndote ''mejoras'', mientras tratan de preguntarte qué vendes, qué haces y lo más enfadoso del caso: que ellos venden lo mismo y mejor. Definitivamente, la peor forma de sacar información. Porque terminas viéndote mal promoviendo una empresa ajena, no sacas información y aparte si tus consejos, ya los aplicó la empresa a la que fuiste, te vas a ver peor. ¿La solución? Simplemente ignorarlos, porque chance, ni se van a dar cuenta, mientras el patroncito siga haciendo inversiones tontas y no se da cuenta que ya cacharon que se va a quedar sin dinero.

En definitiva, es difícil tener checadita a la competencia, pero tampoco es imposible. De hecho, teniendo en cuenta estos puntos, deberías saber que estás en el radar, que te estás dando a notar. Y eso genera. Ya sea importancia, dinero, publicidad gratis. Todo es dependiendo el factor que necesites Abre bien los ojos, y chécalos tú. Comienza a buscar quién es tu competencia directa e indirecta, apunta lo que puedas y siempre ve un paso adelante. Sé un buen personaje y que no se den cuenta que llevas la delantera.

Hay muchísimas formas de analizar a la competencia, estas pasaron (o no), en CARTDANG. Y tal vez, no dejen de pasar. Así que espera más formas de que estés al pendiente y te des cuenta de si tienes checadita a tu competencia, o te tienen checadito a ti.